Llegó el día. Mi Boca, tu Boca, nuestro Boca (¿?) como decía el recientemente fallecido Pancho Caldiero, logró el título. Con dos fechas de anticipación, y sólo 4 goles en contra, el equipo de Falcioni se los embabinó de dorapa a todos (¿?).
A lo largo del Néstor hubo algunos que osaron fugazmente soñar, como el impredecible Racing del Cholo, el humilde Rafaela de Trullet, el feo Lanús de Schurrer, y otros que, más por sumar que por intentar pelearlo, como los sorprendentes Tigre y Unión, de la mano de Arruabarrena y Kudelka, respectivamente.
¿Qué hizo Boca para salir campeón? Sumar más puntos que ninguno, manga de giles (¿?). ¿Pero porqué salió primero? Básicamente porque encontró un equipo, algo tan simple que los demás no hicieron.
Empezando por un arquero ganador como Orión, puede gustar o no, es facilmente odiable, pero el tipo tiene un plus a la hora de jugar. Campeón con San Lorenzo, Estudiantes y ahora Boca. Se empezó a ver inmediatamente en el primer partido, ante Olimpo cuando sacó un tiro bárbaro antes del minuto.
A pesar de que casi no tuvo trabajo en el torneo, cuando se lo necesitó, estuvo firme.
A pesar de que casi no tuvo trabajo en el torneo, cuando se lo necesitó, estuvo firme.
Igual que la defensa, Roncaglia, como lateral, le ganó la pulseada a Franco Sosa y fue uno de los grandes aciertos de Falcioni. Por el otro lado, el defensor que fue volante y por momentos delantero: Clemente Rodríguez. El Pelado fue uno de los mejores del campeonato, con sus constantes subidas y triangulaciones con Erviti y Riquelme o Chávez.
La dupla central se transformó en el ícono de este equipo. Schiavi, con casi 39 abriles, se transformó por su solidez, en el mejor del campeonato. Al lado, Insaurralde levantó su nivel y pareció bueno (¿?), a pesar de los dos mil pelotazos por partido.
Otro de los puntos altos está en el motor del equipo. Somoza, como cinco, fue el abanico en el medio para quitar, y la opción para el primer pase. Por los costados, Erviti y Rivero, fueron la marca, el quite, la proyección y el desborde. El ex Banfield se transformó en uno de los mejores del campeonato, gracias a su desdoblamiento. Capaz de asociarse con Riquelme como de cubrir a Clemente y terminar de 4 cada vez que el Pelado pasaba al ataque.
El Burrito, recuperado de las lesiones, brilló con la entrega de siempre, y mereció el gol con el que liquidó a Banfield el día de la cita con la gloria.
Párrafo aparte para el líder… Román jugó las primeras diez fechas, en un nivel muy parecido al de la Libertadores 2007. A pesar de que sólo anotó un gol y dio una asistencia, fue la manija del equipo y con él en cancha aparecieron los momentos de brilantez (sino pregúntenle a Desábato…).
Su reemplazante, el Pochi Chávez, fue, con la humidad de siempre, uno de los mejores del equipo. Su versatilidad, y frescura le dieron más velocidad al equipo. Sin dudas, encontró el jugador que puede reemplazar al diez sin ningún tipo de problemas.
Los delanteros también fueron importantes. Viatri hasta que se rompió en veintiocho (¿?), fue una pieza clave a pesar de no ser el típico nueve de área. A su lado, el Chechubonellinesco (¿?) Cvitanich, demostró su capacidad para pelear todas las pelotas, y ser el primer defensor. Encima, cuando tuvo que jugar de nueve, no dudó en mandarla a guardar.
Los reemplazantes sin dudas fueron mucho más que recambio, sino que ganaron partidos. Cuando se lesionó Cvitanich, apareció Mouche, que rindió bien, más allá de que a veces era para meterse y ajusticiarlo en el acto (¿?). Sin dudas, la gran aparición tiene nombre y apellido: Nicolás Blandi. El canterano (¿?), afloró en el momento justo para meter dos dobletes y demostrar toda su capacidad goleadora.
Después las ayudas de jugadores como Caruzzo, Colazo (que lo mejor que hizo fue comerse a Solange Rivas), Paredes, Sosa y otros que jugaron poco, sirvieron para que cada uno que entre no tenga el más mínimo problema en rendir.
El párrafo final es para el entrenador… Julio César Falcioni le ganó a todos, hinchas, periodistas, dirigentes y hasta jugadores. Se adaptó a su figura, lo mimó y encontró en Riquelme un jugador que entendió a la perfección que juntos, eran más (¿?). Creó un equipo que para tratar de llegarle, necesitás a Chuck Norris, Stallone y Schwarzennegger juntos (¿?), ni hablar de hacerle goles. Por eso, es merecido el campeonato Xeneize, los demás se dedicaron a empatar más que a ganar, y en un torneo tan feo como éste, lo de Boca fue superlativo. Felicitaciones.
Por Marcelo De Nicola
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