lunes, 5 de septiembre de 2011

Crema para todos

Terminada la quinta del Néstor-Favaloro (¿?), hay que decir que el puntero es el mismo de la fecha anterior: el sorprendente Atlético Rafaela.
Si, se jugó un clásico de Primera, pero como nos caen simpáticos los más pobres, arrancamos por Rafaela (bah, pobre es un decir, tiene la cancha terminada y todo…).
El equipo de Trullet sabe a lo que juega, y cuando no lo hace, aparece ese gran arquero que es Sara para dilapidar todas (si TODAS) las chances del rival.
Unión fue mucho más en el primer tiempo pero Sara sacó todo, includo una pelota increíble que ya es la mejor del año. Rafaela llegó al gol por un desvío de Zbrum, que terminó metiendo Cárdenas en su valla.
Unión en el segundo tiempo tuvo la más clara gracias al penal ejecutado por Barrales, pero Sara estaba en su tarde de gloria. A partir de ahí, se terminó el partido, y el equipo de Trullet sigue mirando a todos desde lo más alto.
Ahora si, el clásico copero. Los dos equipos argentinos que más títulos internacionales tienen y que nunca se embarraron en las canchas del ascenso, se veían las caras en el Libertadores de América (cuando se vaya Comparada, pónganle Ricardo Enrique Bochini, por favor…).
El equipo del Turco (bah, ex equipo) empezó tratando de tener la pelota, pero tenía menos profundidad que una pelopincho. No pasaba mucho, más allá del horror de Orión y Marco Pérez. En el segundo tiempo Boca encontró el gol gracias a Schiavi, y se terminó el partido, porque el Rojo nunca pudo dejar a sus jugadores de cara a Orión salvo una al final que tapó el arquero. Boca ganó, quedó a uno de la cima y hace quince que no pierde. Independiente se fue envuelto en una marcha fúnebre, el Turco renunció, y dijo que lo echó la barra, asi está el fútbol argentino.
El otro lindo partido de la fecha estaba en el Sur. Allí, Lanús le dio otro empujoncito a Estudiantes, que sólo quiere que se termine la pesadilla. Todo pasó en la primera etapa, primero Regueiro de volea para estampar el 1 a 0 parcial. Estudiantes llegó al empate gracias a Mariano González, pero la alegría le duró un minuto, ya que el Granate sacó del medio y en una linda jugada Romero metió el segundo. En la segunda etapa Lanús reculó, al Pincha no se le cayeron más ideas y llegó el final. Russo está cada vez más complicado, sacó dos de 18 (contando la Sudacup), y su futuro es una incógnita. Por su parte Lanús, sigue afianzado en su camino de convertirse en candidato al título.
El sábado también fue el turno de All Boys y Racing, un partido malo por donde se lo mire, donde lo único que pasó fue la vuelta de Gio ante justo el rival que se lesionó. Gio sacó una pelota en la línea y escuchó el hiriente “esta es la banda de Hugo Barrientos, la que te rompe los ligamentos” algo insólito que puede pasar sólo acá.
Hablando de partidos malos, el viernes habían iniciado la fecha Newell´s y Colón, en un cero a cero que no dejó mucho para el análisis, sólo las expulsiones de Bastía y Quilez en el Sabalero.
Ese mismo viernes fue el turno de sumar para los que pelean por la famosa tablita de abajo. Primero Tigre se aprovechó del terrible torneo de Banfield (que vendría a ser como la prostituta del pueblo), le ganó 1 a 0 con gol de Echeverría, sumó tres puntos para el promedio y dejó a Banfield con cinco derrotas, y ningún gol a favor. Veremos si el verborrágico La Volpe puede cambiar el rumbo de un equipo que se acostumbró a perder.
Luego fue el turno de Belgrano, que ve un grande y goza. Después del Monumentalazo, se apareció por Nuevo Gasómetro y le dio una lección de practicidad a San Lorenzo. Hablando del local, ¿no será mejor tratar de jugar a algo en lugar de protestar por los planteos rivales? Mansanelli en el primer tiempo puso el único gol del partido y el equipo de Asad no fue un vendaval en el ataque, por lo tanto, el triunfo de la B estuvo bien.
El sábado, el equipo del que todos somos hinchas (¿?), Godoy Cruz, le ganó al equipo que nadie es hincha, Arsenal, por 2 a 1 en el Viaducto. Ambos con suplentes por haber jugado por la Copa entresemana, el equipo de Da Silva empieza de a poco a volver a ser. Jugó mejor y llegó al gol de la mano de Navarro (sí, metió dos goles seguidos el tomuer este, vayámonos todos…). Luego con Rojas, y la entrada de Villar el visitante manejó mejor la bola. En el final llegó el segundo, gran pase de Caruso, para Villar, centro atrás del Barba y definición de Ramírez. Sólo quedó tiempo para que Obolo les de cuatro puntos a los que lo tienen en el Gran DT, y ahí terminó la cosa. Tercer derrota consecutiva del Arse, a ver si de una vez por todas se va (¿?).
El domingo en San Juan, San Martín y Argentinos dieron asco, una vez más en gran parte por el horrendo campo de juego. Obvio, fue 0 a 0.
Cerrando la fecha llegó el turno del mejor partido de la fecha, sin ser una maravilla, pero tanto Olimpo como Vélez salieron en busca de la victoria. Olimpo salió con todos, tuvo dos chances que sacó Barovero, hasta que apareció Rolle sólo y a los 10 ya estaba en ventaja. Ahí se despertó Vélez, fue en busca del empate y lo logró gracias a Franco.
En la segunda etapa Olimpo salió como en el primer tiempo. Gracias a los cambios ofensivos de De Felippe, el equipo local cercó a Vélez y llegó al segundo luego de un centro de Lucero, definido por Bareiro. Vélez tuvo el empate en un penal de Franco, pero lo atajó Tombolini (había sido gol de Cerro, pero estaba en off side, por lo tanto, bien anulada la ley de ventaja).
El equipo de Gareca empezó a sentir las bajas de Moralez, Alvarez y sobre todo, de Silva, y sólo el Burrito Martínez quedó de ese trío mágico. Olimpo sumó de a tres y volvió a la versión que se salvó de todo la temporada pasada.
Sólo hubo trece goles, la muestra de que el fútbol argentino está pasando por una crisis cada vez más profunda.

Por Marcelo De Nicola

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