El fútbol, en este inicio, pareció prohibido
Con la primera fecha del Apertura 2011 casi consumada, solo falta el partidazo (¿?) postergado entre Independiente y San Martín de San Juan, se puede hacer mención a muchos empates y pocos goles. De fútbol ni hablar.
Seis empates, tres victorias (todas visitantes), 14 goles (uno en contra) y cinco rojas. ¿Fútbol? Solo un poquito en el encuentro entre Godoy Cruz y Vélez y el fútbol-tenis entre la dupla de Cavenaghi y Palermo vs. la de Tinelli y Suar en Un sol para los chicos.
Este inicio de campeonato fue una muestra de lo que se vio en el Clausura pasado: que un equipo sea local ya no es sinónimo de tener ventaja, los rivales suele agrandarse y salir a jugarles de igual a igual; ya no hay partidos abiertos con muchos goles, todos se definen por diferencia de uno o dos tantos; los equipos recién ascendidos saben como afrontar la nueva categoría y cosechan buenos resultados a los ya instalados en primera; y los "grandes" ya no hacen pesar su rótulo de candidatos.
Este Apertura 2011 tuvo en su primera jornada partidos sin grandes emociones, chatos y aburridos. Alcanzan los dedos de la mano para destacar algún que otro momento que nos haya llenado los ojos. Se puede remontar al golazo de chilena que hizo Juan Pablo Avendaño, a la perfecta definición a lo Chelo Delgado del Chipi Gandín o también la gran corrida del Picante Pereyra (por momentos se pensó que la iba a terminar igual que contra River) en el gol de Belgrano. No hay mucho más, salvo el terrible caño que le hizo Vega a Baldassi en Bahía Blanca.
Por Sebastián Alvarez
Por Sebastián Alvarez
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